Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información
El miso, todo un partidazo

El miso, todo un partidazo

¿Qué es el MISO? ¿Cómo lo utilizo? ¿Qué beneficios me va a aportar?

Muchos han oído hablar del miso pero no se atreven a probarlo porque no saben elegir entre las variedades ni cómo cocinarlo. ¡Vamos a echaros una mano!

El miso es una masa aromatizante fermentada. Está hecho de soja, sal, cereales (normalmente arroz o cebada) y koji (el resultado de la fermentación del cereal con la bacteria Aspergillus oryzae).

Entre las muchísimas propiedades que tiene podemos destacar que ayuda en la digestión, aporta gran cantidad de probióticos, minerales, enzimas y proteínas. Es aconsejado tomarlo en caso de diarrea o estreñimiento, en el periodo de la menopausia ya que contiene isoflabonas y es especialmente beneficioso en casos de personas expuestas a radiación ya que ayuda a eliminar radicales libres.

Pero también debemos tener en cuenta que con la información que tenemos hasta ahora el miso no es adecuado para personas que sufren hipertensión o que no puedan tomar sal, porque tiene un alto contenido de sodio.

Algunos de los tipos de miso que podemos encontrarnos son:

  • Shiro (blanco) tiene un sabor suave y poco salado.
  • Genmai tiene un sabor suave y gustoso al paladar.
  • Mugi que es un miso de soja y cebada.

Ahora si entramos en el terreno de la cocina, tenemos que tener claro desde el principio que el miso no se puede cocinar ya que si lo hierves por encima de los 45 grados pierde parte de sus propiedades.

Podemos hacer sopas, salsas e incluso macerar alimentos. Por ejemplo, una receta súper fácil de sopa con miso seria:

Saltear en un cazo un poquito de jengibre, zanahoria y puerro.

Añadimos caldo de verdura, y, cuando este caliente, podemos añadir noodle (si pones pasta deberías haber añadido más caldo que para una sopa).

Sacas un par de cucharadas de caldo caliente y en un cuenco aparte lo mezclas con una cucharada de miso(si el miso tiene un sabor muy fuerte puedes diluirlo tanto como quieras).

Cuando retires del fuego el caldo con verduras añade la mezcla de miso.

¡Delicioso y sano! ¿Qué más se puede pedir?